"Dios y el diablo en bronce
lo que nos mata es la sed"
Pulpa, de Orozco Barrientos
lo que nos mata es la sed"
Pulpa, de Orozco Barrientos
Creí ser descubierta en los destellos a la oscuridad, cedía al sonido y hacía ovaciones al ser, él se hacía del aire, estaba ante mi vista para ser respirado e impregnarse como un olor más; siempre estuve hundida ante estos, arrebatada de proyecciones y miedos.
Pero me entregué a las hojas y cuestionaba sobre los lugares y laberintos, parajes de la verdad, pues engañada por las ondas, enterré todos mis silencios en medusas; sólo quedaron las miradas ruidosas en el éter cuando me refugiaba en ellas: fuimos forjados bajo un árbol de ambigüedades.
Sin embargo, la niebla fue otra mantis en mis sueños.
